Determinar si las herramientas para uñas necesitan ser reemplazadas depende principalmente de su desgaste, mal funcionamiento e higiene. El reemplazo oportuno garantiza un funcionamiento seguro y resultados óptimos en el arte de las uñas.
Criterios básicos de juicio
Limas o cabezales de pulido desgastados: si la superficie de la lima de uñas muestra golpes o rayones obvios o ha perdido su sensación abrasiva, causando deslizamiento o disminución de la eficiencia durante el pulido, es ineficaz y necesita reemplazo inmediato.
Alicates deformados o sueltos: si las mandíbulas de las tijeras para cutículas o cortaúñas no pueden cerrar bien, o si los mangos están flojos o agrietados, no solo afecta la precisión del corte sino que también puede pellizcar la piel.
Hojas desafiladas u oxidadas: Si las tijeras para uñas o los cortaúñas se desafilan, se astillan o se oxidan después de su uso, aumenta el riesgo de tirar y dañar las uñas; deben ser descontinuados y reemplazados.
Tiras de pulido descoloridas o ineficaces: cuando el color de la tira de pulido cambia de oscuro a claro y su superficie se vuelve lisa y carece de sensación abrasiva, indica que la capa de fricción se ha agotado y ya no puede pulir eficazmente; debe ser reemplazado.
Pinceles envejecidos: Las cerdas partidas, caídas o deformadas de los pinceles para decoración de uñas afectan la suavidad de los trazos; Las cerdas desiguales o rotas de los cepillos eléctricos pueden provocar una aplicación desigual del pegamento, lo que requiere un reemplazo inmediato.
Mangos o conectores dañados: los mangos agrietados, los tornillos flojos o los mecanismos de bloqueo flojos de las pulidoras eléctricas presentan un riesgo de desprendimiento durante el uso; estos deben detenerse inmediatamente y reemplazarse los cepillos.