Las herramientas para uñas, especialmente las desechables o que se dañan fácilmente, pueden generar bacterias y hongos en cuestión de días o semanas si no se reemplazan con regularidad. El tiempo exacto depende del material de la herramienta, la frecuencia de uso y el entorno de almacenamiento.
Ciclos de riesgo de crecimiento bacteriano para diferentes herramientas
Herramientas porosas/desechables (alto riesgo)
Bloques para quemar, limas de esponja, bloques para pulir: estas herramientas tienen una superficie microporosa que atrapa fácilmente recortes de uñas, aceites y humedad. Después de 3 a 5 usos, pueden convertirse en un caldo de cultivo para bacterias y hongos (como los dermatofitos que causan la onicomicosis).
Si no se reemplazan rápidamente y no se desinfectan a fondo, una cantidad suficiente de microorganismos patógenos puede multiplicarse en 24 a 72 horas.
Herramientas metálicas (riesgo bajo a medio, pero siguen siendo peligrosas si no se reemplazan a largo-plazo)
Cortacutículas, cortaúñas, empujadores de acero: si aparecen óxido, rayones o grietas agrandadas en la superficie, se puede formar una "biopelícula" que atrapa la suciedad y la mugre que es difícil de eliminar incluso después de la desinfección.
Si se almacena en un ambiente húmedo durante más de 7 días sin uso, es posible que se hayan adherido a la superficie patógenos como Pseudomonas aeruginosa y VPH.
Accesorios para herramientas eléctricas
Cabezales de molienda: Después de usarse más de 10 veces, el desgaste de la superficie se intensifica, los residuos de polvo aumentan, la desinfección se vuelve difícil de penetrar en las grietas y las esporas de hongos pueden sobrevivir en ellas durante semanas.